La calidad de la cera de nuestras colmenas

La cera, es una sustancia natural secretada por las glándulas ceríferas de las abejas que se localizan en el abdomen de las obreras con edad comprendida entre 12 y 18 días. En principio es líquida pero al contactar con el aire se solidifica en forma de escamas siendo amasada y moldeada para la fabricación de los panales de las colmenas.

Pero en una apicultura moderna, el apicultor no espera a que las abejas fabriquen por completo sus propios panales, sino que se le suministra cera estampada a la colonia, que le coloca en los cuadros para que las abejas estiren y así puedan depositar tanto la cría como la miel. Esa cera procede de otras abejas que la han producido de forma natural para usarla como opérculo de las celdillas llenas de miel, o de cuadros usados. Pero normalmente el apicultor la compra (en cualquiera de los comercios apícolas de la isla) para su uso, o se la suministra Apiten, o bien recuperada de las colmenas, pero… ¿se han planteado realmente que contiene la cera que ponemos en nuetsras colmenas?

Está claro, que la cera que las abejas producen en estado puro no llevan ninguna sustancia extraña añadida, pero el resto de las ceras, pueden contener residuos o restos de todas aquellas sustancias que nosotros, los apicultores, hayamos introducido en la colmena; ya sean tratamientos (contra la varroa o como contra cualquier otra enfermedad) repelentes, alimentos, etc.

Es bien conocido que algunos de los tratamientos contra las enfermedades de las abejas, sobre todo contra Varroa, pueden dejan residuos, los cuales se acumulan principalmente en la cera (ya que son sustancias que se disuelven en las grasas) y que por tanto cuantos más tratamientos pongamos sobre una panal, más residuos puede tener la cera ya que se irá acumulando en los diferentes “reciclados” ¿es esto importante? ¿Influye en algo? ¿Podríamos remediarlo?

Está claro que es un tema candente y que puede influir directamente en la calidad de las mieles y otros productos de la colmena, así como en las posibles resistencias de la varroa y por que no incluso en la salud de nuestras abejas. Por ello podríamos controlar o evitar este problema cambiando y eliminando la cera de la cámara de cría a razón de tres cuadros por año de forma que cada tres años estuviera toda la cera nueva y así como, colocando adecuadamente los tratamientos suministrados por la asociación. En este acaso Apitén.

Claro, en Tenerife los tratamientos suministrados son productos legales y por tanto conocidos por nosotros, pero…¿y la cera que viene de fuera? ¿sabemos su procedencia? ¿podemos asegurar que no tiene residuos? ¿qué pasa con esos productos que añaden los apicultores a la colmena y que ni siquiera están controlados e incluso permitidos? ¿y si lo hacen en época de mielada?...

La existencia de residuos en la cera es una de las causas expuestas por algunos autores para el actualísimo problema del despoblamiento de las colmenas, incluso ahora en EEUU, junto con otras posibles causas: aparición de Nosema, falta de polen a las colmenas, insecticidas, etc. así ¿no influirá también en el sistema inmunológico de las abejas la cantidad de residuos químicos que hemos introducido en las colmenas a lo largo de estos años, y con los que convive?

Los residuos de la cera, -siempre nos preocupamos por los de la miel-,  son una cuestión del que tenemos que tomar conciencia, ya que en el contexto legal actual con la trazabilidad es muy importante conocer el origen (incluido lote) de lo que ponemos en la colmena y la cera es en la colmena la “casa” de las crías de las abejas y el “recipiente” donde producen la miel, ambas cosas son lo suficientemente importantes como para que le prestemos atención a la calidad de la cera ¿no les parece?

Desde mi punto de vista debemos empezar a controlar la cera a la hora de comprarla, haciéndolo de un origen fiable, fomentando la recirculación de cera de Tenerife (sabemos los agentes activos que usamos, y que no añadimos parafinas ni productos artificiales en la Casa de la Miel), y con ello evitando la entrada de cera de zonas donde no sabemos que agentes activos se usan contra la varroa (o incluso sabemos que se usan productos prohibidos). Si algún día encuentran en nuestras ceras estas sustancias prohibidas ¿nos culparán de usarlas cuando sabemos que no lo hacemos?, lo cierto es que pueden estar dentro de nuestras colmenas….

En controles realziados en Ceras españolas por Orantes y Serra (2010) se encontraron estos niveles:

Compuesto

Nº Muestras

Positivas

Media ± SD

(μg kg-1)

rango ± SD

(μg kg-1)

Chlorfenvinphos

     197

 189   (95.9%) 

1155,8 ± 1366,9

19,6 - 10640

Tau-Fluvalinate

     157

 147   (93.6%)

1310,3 ± 7461,1

27 - 88659

Coumaphos

     134

     5     (3.7%)

67,9 ± 77,1

17,3 – 194,8

Bromopropylate

       33

   29   (87.9%)

16,4 ± 2,6

13,6 – 22,7

Malathion

     117

     2     (1.7%)

172,2 ± 16,6

160,5 - 184

Amitraz

     114

   16      (14%)

29,1 ± 14,9

12 – 63

Flumethrin

       15

      1    (6.7%)  

158

-

Acrinathrin

       15

      1    (6.7%)

139

-

Endosulfan sulphate

       20

      2    (10%)

188

144-231

Chlordimeform

       15

      1    (6.7%)      

145

-

Chlorpyrifos

       18

      1    (5.6%)

172

-

 

Resultados de análisis Realizados a Varios lotes de cera producidos en Tenerife (años 2010-2009)

 

Coumaphos

(Check-Mite)

Fluvalinato

(Apistán)

Chlorfenvinphos

Amitraz

(Apivar)

Cimidazol

unidad

microg/kg

microg/kg

microg/kg

microg/kg

microg/kg

LD

0,03

0,03

0,03

0,03

0,03

1

80

760

 

 

3

33

1110

 

 

4

 -

1040

 

 

6

900

 

 

10

12

3700

 

 

11

26

840

 

 

13

980

 

 

14

80

 

 

V09

990

 

 

 

Por tanto, las ceras estudiadas de Tenerife presentan niveles medios de residuos menores a las ceras importadas, no aparecen residuos de principios activos no permitidos, aparecen residuos de activos (Coumaphos) NO usados hasta ese momento en los tratamientos suministrados por Apitén, probablemente de la parte de panal que necesariemente las abejas unen a los opérculos, y que serían de las ceras foráneas introducidas…, pero en general podemos afirmar que las ceras laminadas en la Casa de la Miel con la cera de los apicultores tinerfeños, son ceras significativamente más “limpias”.

Esta "cruzada" que hace varios años vengo manteniendo, en mi opinión está dando sus frutos, empieza a existir conciencia sobre la calidad de la cera, y el % de cera que los apicultores tinerfeños van reciclando es cada vez mayor, lo que es bueno desde el punto de vista sanitario, además de dar valor a un producto de la colmena que en muchos casos se desechaba hace unos años. 

Y puedes dejarnos tu opinión. ¡Gracias!